los aztecas

MS.c CARIDAD ÁLVAREZ LAGO

MS.c ESTEBAN R MURO SAINZ.

La historia del pueblo azteca representa la última y más elevada etapa del desarrollo cultural de los numerosos pueblos que se asentaron en el altiplano mexicano. Por lo tanto fue el resultado de una larga herencia posiblemente enriquecida por ellos; baste recordar los nombres de: olmecas, teotihuacanos, toltecas, zapotecas, mixtecas, totonacas y huaxtecas, entre otros.

El origen de los aztecas y el lugar preciso de su ciudad, así como la fecha en que iniciaron la peregrinación son dudosos, y están envueltos en leyendas de carácter religioso. Los mexicas provenientes del norte penetraron en el valle de México en el siglo XIII y se asentaron en la orilla oeste del lago Texcoco. Allí fueron hostilizados y obligados a pagar impuestos por los habitantes de ese territorio, de origen tolteca. Un siglo estuvieron en esa región, hasta que, conducidos por su guía Tenoch, decidieron buscar refugio en la mayor y más inhóspita de las islas del lago.

En esa isla tuvo su nacimiento el gran mito erigido en símbolo de la nación mexicana: los peregrinos vieron el águila sobre la serpiente en un nopal. Fue la revelación de Tláloc: Esa escena está recogida en el escudo de la nación mexicana. Así se fundó en 1325 Tenochtitlán. Con el tiempo alcanzaría un extraordinario desarrollo, sobresaliendo por la construcción de calzadas, acueductos, canales, templos, centros administrativos, escuelas. Su trazado, orden y limpieza dejó perplejos a los españoles.

¿Cómo fue posible ese desarrollo, si la isla en la que se asentaron definitivamente, era inhóspita?

Chinampas-aztecasLo primero que hicieron fue dar solución a la escasez de tierra para el sostenimiento de su población, y además pagarle tributo a los toltecas. Esta situación los obligó a inventar una forma de cultivo, las chinampas. ¿En qué consistían? Eran como unas balsas cubiertas de una capa de tierra, las cuales se fijaban al fondo del lago por medio de estacas. Eran sus jardines flotantes o sementeras. De esa manera tan ingeniosa, los aztecas, resolvieron la escasez de tierra y agrandaron el territorio insuficiente de la isla.

En las chinampas se cultivaba fundamentalmente maíz, su principal alimento, pero al igual que los mayas, sembraban tomate, ají, calabaza, aguacate y otros cultivos como: cacao, algodón y tabaco, por lo que puede inferirse que la principal actividad económica de los aztecas era la agricultura.

Los instrumentos de trabajo eran rudimentarios: la coa o estaca para perforar la tierra, el metate para convertir los granos de maíz en harina, cuchillos de piedra para cortar, entre otros.

Como el agua del lago era salada tuvieron que traerla de tierra firme, por lo que construyeron un acueducto en Chapultepec y a través de canales llevar el agua potable a la isla.

El comercio desempeñó un papel importante en la economía azteca, lo desarrollaron como los mayas, a corta y a larga distancia. El mercado fue una institución, sobresaliendo el de Tlatelolco. El trueque era el único medio de cambio, la moneda no existía, aunque se empleaba, el grano de cacao o el jade, para efectuar el ajuste de las operaciones comerciales.

Los comerciantes (pochtecas) constituyeron un sector privilegiado en la sociedad, incluso habitaban en barrios separados de la ciudad. Como recorrían grandes distancias sirvieron de espías, ya que informaban al soberano la manera de conquistar los pueblos del altiplano, y le avisaron a Monctezuma de la llegada de los hombres blancos.

También alcanzó esplendor la artesanía. Existían trabajadores especializados de tiempo completo, dedicados a la construcción de los centros ceremoniales: canteros, albañiles, escultores, pintores y orfebres.

La sociedad azteca presentó una marcada estratificación social. Existían dos clases sociales por nacimiento: los pillis – la nobleza – hijos del señor y los macehuales – gente común – eran los campesinos, organizados en la comuna campesina (calpulli), que como en los mayas, no se disolvió para poder enfrentar el medio tan adverso y poder transformarlo.

Las tierras de cultivo pertenecían al calpulli y eran distribuidas a los jefes de familias con carácter hereditario. La estructura comunitaria se bastaba a sí misma, pero estaba dominaba por un poder despótico que se encargaba de percibir tributos en especie, y en servicio personal en la construcción de caminos, de fortificaciones, de esclusas para la irrigación, entre otras.

20070724142012-arqueazteDesde el punto de vista político, cada ciudad era independiente, presidida por el soberano – Gran Señor – alta autoridad civil, militar y sacerdotal. Junto a él se encontraba el Gran Administrador – juez supremo – además para auxiliarse en sus funciones: se nombraban cuatro altos funcionarios, que eran como ministros que procedían de la familia reinante.

Un importante intento de centralización política de los aztecas fue la fundación en 1427 de la Confederación, cuando Tenochtitlán alcanzó el predominio del valle. Estuvo integrada por: Texcoco, Tlacopán y Tenochtitlán, esta última era la más influyente. El poder de la Confederación se extendió por todo el valle, oprimía y sometía a otros pueblos al pago de impuestos y tributos. Es así que los territorios conquistados conservaban absolutamente su autonomía política y social.

El Estado azteca dependió en primer lugar de la explotación a que sometió a la comuna campesina y de los tributos que exigió a los pueblos conquistados. La formación económico – social puede identificarse como en los mayas, asiática o tributaria.

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