Sugerencias para el trabajo con la Unidad 1 de quinto grado. Cuba y su historia más antigua

 

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Esta unidad inicia el estudio de la historia más antigua de Cuba y constituye el primer acercamiento en la asignatura a la comunidad aborigen cubana que luego será retomado en noveno grado con un nivel mayor de profundización.

El programa define los siguientes objetivos para ser logrados por los alumnos:

  • Describir los instrumentos de trabajo, viviendas y actividades fundamentales de los grupos aborígenes.
  • Caracterizar las comunidades aborígenes de Cuba en el siglo XV.
  • Comparar los grupos aborígenes de Cuba.
  • Explicar que las comunidades aborígenes de Cuba en el siglo XV vivían en la comunidad primitiva e identificarla como la primera etapa de nuestra historia.
  • Vincular el contenido de la historia local con los conocimientos que se tratan en la unidad.
  • Iniciar, con la ayuda del maestro, el desarrollo de habilidades de trabajo con el libro de texto, software educativo, teleclases, láminas, mapas y tablas comparativas.
  • Exponer, con ayuda del maestro, el material histórico en forma oral, escrita o gráfica.

Es posible apreciar el carácter de sistema con que actúan los objetivos formulados, aspecto que debe ser atendido consecuentemente por el maestro al momento de desarrollar su clase.

En un primer nivel la descripción (que parte de la observación) de instrumentos, viviendas y actividades de los aborígenes, lo cual puede ser logrado a partir del laminario escolar, las láminas del libro de la asignatura y la información que este aporta o la que es presentada a través de las teleclases. Es conveniente tener presente la importancia de los museos y sitios arqueológicos que estén al alcance de los niños y sus maestros como fuente de conocimiento histórico. En este punto destaco la observación, que si es de un objeto real o su representación en escala real, es mucho más efectiva. Recuerdo mi asombro ante el diminuto tamaño de una espátula vómica que muestra el Gabinete Arqueológico de la Oficina del Historiador en La Habana en una de sus vitrinas, después de haber leído cientos de veces en el libro de texto, el uso ceremonial por el Behíque de este utensilio fabricado con hueso de costilla de manatí. ¿Cómo se metía una costilla de manatí en la boca? Me preguntaba en mí ignorancia, hasta que la vi en el museo.

El maestro o maestra tiene que definir la habilidad de caracterizar (que básicamente significa distinguir los aspectos esenciales que hacen que un objeto, fenómeno o aspecto de la realidad sea ese y no otro) como paso inicial para que los niños puedan aplicarlo al estudio de las comunidades aborígenes cubanas en el siglo XV.

En el diálogo conducido por el docente y con ayuda de la información aportada por el texto de la asignatura, las láminas y otras fuentes del conocimiento histórico, hay preguntas cuya respuesta aportan claridad. Varias de ellas están relacionadas con el tipo de instrumentos utilizados y actividades practicadas, así como la construcción o no de viviendas.

  • ¿Cómo eran sus instrumentos?
  • ¿A qué se dedicaban?
  • ¿Cómo trabajaban?
  • ¿En qué forman estaban organizados?
  • ¿Existía un jefe?
  • ¿Dónde vivían?
  • ¿Qué hacían con el fruto de su trabajo?

      Por otra parte esta caracterización está necesariamente vinculada a la habilidad de comparar los grupos aborígenes en cuanto a semejanzas y diferencias para llegar a conclusiones. Esencialmente estas conclusiones son la pertenencia de ambos grupos a la comunidad primitiva a pesar de sus diferencias en actividades, nivel de desarrollo de instrumentos y técnicas y lugar de asentamiento.

      Esta comparación puede ser realizada en colectivo utilizando la pizarra para conformar un cuadro de semejanzas y diferencias entre los grupos aborígenes cubanos lo cual tiene la ventaja de la supervisión inmediata del maestro y la socialización de la nota de clase. Otra variante puede ser la realización de la comparación de forma individual o por equipos en el aula. En cualquier caso la posterior socialización del contenido brindará la posibilidad para que los niños comprueben sus notas y las corrijan o amplíen de ser necesario.

      Si leemos los contenidos que propone el programa para la unidad podremos apreciar que incluyen el tratamiento de la historia y cultura local:

      Los primeros pobladores de Cuba. Ocupaciones y formas de vida.

      Vida y costumbres de nuestros aborígenes. Grupos recolectores-cazadores-pescadores. Grupos agricultores-ceramistas.

      La historia y cultura locales se tratarán integradas a los contenidos de la unidad.

      Sobre este aspecto todos sabemos la importancia de hacerlo de manera inteligente y oportuna, es decir aprovechando las potencialidades de cada localidad, lo cual incluye la realización de visitas escolares y familiares a los museos y sitios arqueológicos donde sea posible, lo cual además puede ser acompañado de un llamado a la preservación y cuidado de nuestros sitios patrimoniales.

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