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La asignatura de Historia en una organización escolar más flexible
Por Roberto Gómez Montano
Abre la escuela cubana un nuevo curso con la marcada intención de lograr una organización escolar más flexible, capaz de equilibrar las necesidades de los educandos y potencialidades de los claustros, teniendo en cuenta las características de las instalaciones educacionales y de la comunidad, mientras acude con creatividad y racionalidad a todo lo que pueda contribuir a elevar la calidad de la enseñanza. Es en ese escenario  que los docentes encargados de la enseñanza de la Historia pueden hacer una apreciable contribución.
¿Qué puede hacerse por el aprendizaje de la historia en el contexto de una organización escolar más flexible?
Un paso inicial es la identificación de lugares históricos, museos, tarjas y monumentos relacionados con la historia universal, nacional y local que es tratada en los programas de estudio y factibles de ser utilizados en actividades de visita, investigación, concursos, limpieza y embellecimiento. Estas  actividades pueden estar encaminadas a:
·         Conmemorar una efeméride, homenajear a una figura, extender fuera de la escuela el tratamiento de un tema estudiado inicialmente en el aula, incentivar el espíritu investigativo.
Los maestros cubanos en condiciones tan difíciles como las existentes durante la ocupación norteamericana (1899-1902) fueron capaces de aprovechar la localidad en que estaban ubicadas sus escuelas y el contacto con los independentistas que en ella vivían para fomentar la formación patriótica y ciudadana, algo que luego se extendería en los años de república burguesa. Esta tradición de la escuela cubana debe ser una de las formas de emplear en las condiciones de una organización escolar más flexible el tiempo escolar.
¿Cuánto puede aportar en conocimientos y formación de valores a nuestros niños y jóvenes la investigación, el mantenimiento de lugares históricos y la celebración de actividades de contenido docente y formativo?
Piensen los maestros y profesores en un concurso de pequeñas monografías, dibujos, exposición de fotos, relatos, improvisación de décimas, lectura de poemas y hasta juegos didácticos relacionados con la historia de estos lugares como actividades que en el escenario escolar ahora tendrán más posibilidades de realización.
Un aspecto que también debe ser atendido es el que está relacionado con aquellos factores que pueden auxiliar el trabajo de la escuela desde la comunidad.
cuba-dia-educador-tunas-04Con el concurso de las instituciones culturales de la localidad (museos, casas de cultura, grupos de teatro, etc.) es posible la realización de actividades de cine debate, tertulia literaria de contenido histórico como “Memorias de la Guerra” que por años condujo en el Centro Cultural “Dulce María Loynaz” el historiador Raúl Rodríguez La O y ahora continua su colega Joel Cordoví; allí hemos visto a estudiantes del preuniversitario del Vedado, participar activamente.
Nadie duda que la dramatización de un hecho histórico constituya un formidable estímulo al aprendizaje a la par que se potencia la formación integral de los estudiantes, la serie "Duaba" realizada por la TV cubana es un ejemplo que puede ser imitado en la escuela a menor escala, tal vez con la representación en un matutino de determinado pasaje de la historia, algo que era usual en etapas anteriores de la práctica pedagógica nacional. De igual forma la redacción de un periódico escolar, la participación en actividades de lanzamiento de obras literarias que periódicamente tienen lugar en los territorios y las charlas con combatientes y figuras destacadas dentro de la comunidad constituyen ejemplos de cuánto podemos hacer con el tiempo del que ahora disponemos para enseñar historia entreteniendo gracias a una organización escolar que prioriza las necesidades particulares de cada centro. 
En una era de tecnologías que cada vez están más al alcance de las mayorías, las cámaras, teléfonos celulares y otros dispositivos pueden ser herramientas facilitadoras para la creación de pequeños materiales audiovisuales que involucren la labor colectiva, desde la confección de sus guiones, pasando por las diferentes etapas de realización.
Como vemos con estos ejemplos, son muchas las opciones que están disponibles, solo queda elegir aquellas que más se adapten a nuestras necesidades, objetivos y características de nuestros estudiantes. La organización escolar ahora despeja el camino y nos permitirá ser más creativos.