La familia va al museo

familia-cubana-mira-un-picasso-en-el-museo-nacional-de-arte-de-la-habanaCuando planificamos cómo emplear el tiempo libre con todos los miembros de la familia generalmente nos vienen a la mente la playa, las fiestas, el campismo u otras opciones de entretenimiento y pasamos por alto algunas que pueden no solo distraer y divertir a todos, sino que constituyen una vía para la adquisición de conocimientos y la formación estética, cultural y patriótica. Una de ellas es la visita a museo.

Para que esta visita además de distraer y dar la oportunidad de compartir en un ambiente familiar rinda frutos en su sentido más amplio deben tenerse en cuenta algunos aspectos.

El profesor Horacio Díaz Pendás en su trabajo Notas sobre la enseñanza de la Historia Local, el trabajo con los museos, los monumentos, las fuentes orales, nos ofrece las siguientes recomendaciones que aunque pensadas para guiar a los docentes en la utilización del museo como parte del sistema de medios de apoyo a la enseñanza, sirven para orientar a padres y adultos en general sobre aspectos esenciales que deben ser tenidos en cuenta al preparar una visita familiar a estas instituciones.(…)

“Los museos forman parte de la historia que nos rodea; es una posibilidad más de constatar que dentro de todos los recursos que intervienen en el incremento de las posibilidades de aprendizaje, los objetos originales tienen una especial contribución. Lo saben bien los maestros; cuando los niños observan un grillete que usó con dolor un esclavo, o un machete que combatió en nuestras guerras de independencia, o un objeto de arte de una época, estamos ante exponentes testigos de su tiempo histórico. La fuerza de los objetos originales es insustituible; ellos son puertas a la sabiduría y a la imaginación, a la poesía y al desarrollo del pensamiento.”(…)

“Entre las formas de trabajo con el museo más recomendables podemos sugerir:

a) la visita dirigida o guiada.

b) el trabajo independiente del estudiante apoyado en la guía de observación.

c) la clase que se desarrolla en el museo.

d) la vinculación de lo aprendido en el museo con la clase en la escuela.”

De estas formas de trabajo con el museo que recomienda el profesor Horacio Díaz Pendás a los maestros, la familia puede desarrollar con relativa facilidad la b y la d.

¿Qué debe hacer?

Acercarse al profesor y pedirle su cooperación en la confección de la guía de observación que será usada el día de la visita, la cual necesariamente estará vinculada a objetivos que el docente desee lograr con en ella teniendo el apoyo de la familia.

En este punto son valiosas las recomendaciones del especialista cuando nos dice:(…)

“Cuando se organicen visitas dirigidas o guiadas recomendamos:

  • - precisar los objetivos a lograr por los estudiantes.
  • - determinar la ruta a seguir por las salas y exponentes.
  • - considerar que la lógica del recorrido no tiene que seguir necesariamente la lógica del museo, sino que se determina por los objetivos y contenido seleccionados por el profesor. O sea que el profesor puede perfectamente organizar una ruta a seguir que no tenga que ser obligatoriamente el orden que tiene la colección del museo, porque lo que determina la ruta a seguir son los propósitos que tiene el profesor con dicha visita.”

En este caso los familiares pueden solicitar una visita guiada al museo donde exista esta opción y es recomendable que previamente obtengan del profesor sugerencias para un recorrido que se ajuste a las necesidades de los alumnos. Es muy probable que el contenido de las muestras sea muy amplio para ser abarcado en una sola visita, por lo que puede ser dosificado para varias oportunidades.

horacio dpDe lo que se trata según el profesor Horacio es de “dirigir la observación de los alumnos y propiciar que estos mediten sobre lo que observan, que pregunten, intercambien entre ellos y con su maestro. Se trata de privilegiar la obtención de información de las fuentes que contiene la colección museable y, desde aquí, es que entonces la palabra oral del profesor o guía debe servir para establecer el hilo conductor.”

Si pensamos que estas orientaciones pueden servir a un padre o un guía de museo estaremos en el camino correcto para hacer fructífera una visita al museo. Pero por sobre todas las cosas deberemos recordar que:

(…)

“Lo principal está en el callado mensaje de las fuentes. (…) El que habla no está en el aula ni en la tribuna, está en el museo y son los exponentes los que tienen el papel protagónico, aunque, desde luego, es la palabra del maestro o guía la que establece el hilo conductor. Es recomendable propiciar que este tipo de visita pueda ser lo más coloquial posible; estimúlese que los alumnos pregunten, intervengan y que dispongan de tiempo para realizar sus anotaciones.”

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