La Joven Cuba de Antonio Guiteras

Organización con una proyección netamente antimperialista. Su programa proclamaba el inicio del socialismo en nuestro país

Por PEDRO ANTONIO GARCÍA (cultura@bohemia.co.cu)
Fotos: ARCHIVO DE BOHEMIA

tonyguiterasAntonio Guiteras. “Un movimiento que no fuese antiimperialista en Cuba, no era una Revolución”
Las medidas revolucionarias del secretario de Gobernación, Antonio Guiteras Holmes, causaban pavor entre la oligarquía criolla. Bajo su influencia, el Gobierno Provisional Revolucionario, que luego el pueblo bautizaría como “el Gobierno de los 100 días”, en su defensa de los intereses populares, giraba cada vez más hacia la izquierda. El sargento devenido coronel y jefe del Ejército, Fulgencio Batista, reunió en el campamento de Columbia (hoy Ciudad Libertad) a los principales jerarcas militares. Propuso destituir como presidente a Grau San Martín (y de paso, a su molesto ministro), para nombrar en su lugar a Carlos Mendieta, personaje más del agrado de Washington.

El 15 de enero de 1934, con la complicidad de politiqueros corrompidos y el apoyo total de la embajada yanqui, se consumó el golpe de Estado. Tres días después Mendieta “aceptó” la presidencia. Sería simple figura decorativa de un régimen tutelado por el embajador Caffery y el coronel Batista.
Antonio Guiteras pasó inmediatamente a la clandestinidad. Junto con Pedro Vizcaíno, Ivo Fernández Sánchez, Rodolfo de Armas, Alberto Sánchez y otros, creó a finales de marzo o principios de abril de 1934 la organización TNT para vertebrar la lucha armada contra el régimen Caffery-Batista-Mendieta.
Por aquellos días, publicó en BOHEMIA (1ro. de abril de 1934), su artículo Septembrismo, en respuesta a un trabajo suscrito por Sergio Carbó en la propia revista. Guiteras puntualizó las verdaderas causas del derrocamiento del Gobierno de los 100 días: “Fracasamos porque una Revolución solo puede llevarse adelante cuando está mantenida por un núcleo de hombres identificados ideológicamente, poderoso por su unión inquebrantable, aunados por los mismos principios

En otro momento había afirmado: “Seré defensor del Gobierno (de los 100 días) hasta tanto no se convierta en lacayo fiel de Washington”. En Septembrismo, ratificaba su ideario: “Un estudio somero de la situación política económica de Cuba, nos había llevado a la conclusión de que un movimiento que no fuese antiimperialista en Cuba, no era una Revolución. Se servía al imperialismo yanqui o se servía al pueblo, pues sus intereses eran incompatibles”. “La Revolución que se prepara —aseveraba Guiteras— no constituirá un movimiento con más o menos disparos de cañón, sino una profunda transformación de nuestra estructura económico-político-social.”

Hacia un organización superior
Cia_electricidadGuiteras interviene la empresa de propiedad yanqui Compañía Cubana de Electricidad. Medias como esta infundían pavor a la oligarquía criolla.
En la segunda quincena de mayo de 1934, o tal vez en la primera quincena de junio, se autodisolvió TNT para dar paso a Joven Cuba.
Según Reinaldo Tatita Jordán, uno de sus fundadores, el nombre fue idea de José Miguel Irisarri, quien había sido ministro durante el Gobierno de los 100 días. “Bueno, este es un movimiento juvenil, revolucionario, y nos hace recordar a los jóvenes turcos”, dijo Irisarri en alusión a la Joven Turquía, la agrupación política que había derrocado a la monarquía en esa nación islámica.

La nueva organización planteaba como método de lucha la vía insurreccional, con un aparato clandestino que golpease al régimen en las ciudades y sirviera de retaguardia a la guerrilla rural que se proyectaba organizar en las montañas orientales.
Una vez asumido el poder, se implantaría una “dictadura revolucionaria”, es decir, como afirmaba Guiteras, “la democracia funcional fundada en la participación que como trabajador manual o intelectual toma el ciudadano en la vida del Estado”.
La Joven Cuba estaba dirigida por un Comité Ejecutivo Central, al que se le subordinaban las comisiones nacionales de los distintos frentes de trabajo y las direcciones provinciales. Antonio Guiteras era el indiscutible líder máximo y el eslabón que unía a las distintas tendencias que coexistían en la organización.

Directamente bajo su mando estaba también la Comisión Técnica Insurreccional. Como secretario general del Comité Ejecutivo se desempeñaba Juan Febles Secretal. La Comisión de Acción estuvo inicialmente encabezada por Pedro Vizcaíno, luego la dirigieron Juan Antonio Casariego y Newton Briones. La Comisión Obrera tuvo como responsable a Antonio Penichet, compañero de Alfredo López y de Mella en los años 20. La Sección Estudiantil estuvo a cargo de Rodolfo de Armas, quien luego se distinguió como combatiente internacionalista contra el fascismo en España. En la Sección Femenina se destacaron Conchita Valdivieso y Xiomara O’Halloran. Programa

joven_cuba Era el indiscutible líder máximo y el eslabón que unía a las distintas tendencias que coexistían en la organización
Para elaborar el programa de la nueva organización, Guiteras encabezó una comisión especial integrada, además, por José Miguel Irisarri, Juan Antigas y Antonio Penichet. Hay fuentes que incluyen entre los redactores a Ángel Alberto Giraudy, ex secretario de Trabajo en el Gobierno de los 100 días y jefe de su delegación a la Conferencia Interamericana de Montevideo (diciembre de 1933), en cuyo foro condenó e hizo condenar a la Enmienda Platt.

En el programa se define como idea polar de Joven Cuba: “… Para que la ordenación orgánica de Cuba en nación alcance estabilidad, precisa que el Estado cubano se estructure conforme a los postulados del socialismo”. Se aclara que “al Estado socialista nos acercaremos por sucesivas etapas preparatorias. Fijada la gran meta a la que dirigimos la marcha, nuestro programa debe interpretarse como el trazado de la primera etapa”.
El Programa suscribía “como esencial el credo antiimperialista, a cuya luz se desenvolverá una política exterior e interior genuinamente cubana. Y puesto que la libertad de Cuba debe significar la independencia integral de su economía, la estructura nacional vendrá determinada por las fuerzas de la producción en cuyas manos se concentre la soberanía, de manera que el poder político sea reflejo fiel del poder económico”.
Entre los principales objetivos económicos del programa estaban la nacionalización de las riquezas del subsuelo y la implantación de una reforma agraria. Para implementar esta última medida se proponía crear un “Instituto agrario”. Igualmente se proyectaba estimular la creación de cooperativas de agricultores.

La nacionalización de los servicios públicos, la creación de una marina mercante, la intervención y regulación del comercio exterior y la institución de una banca nacional, eran otros de los objetivos priorizados por Guiteras y sus compañeros una vez que asumieran el poder.
En lo social, se declaraba la igualdad civil, económica y política de la mujer y se le otorgaba los mismos derechos electorales activos y pasivos que el hombre. La lucha contra el analfabetismo, la supervisión e intervención de la escuela privada, laica y religiosa, mientras no se implante integralmente la escuela única, la creación de ciudades escolares en todo el país, la institución de becas para la población trabajadora, a la que se le facilitaría su acceso a la universidad, eran otras de las reformas que pensaban instaurar.

Guiteras como paradigma
septembrismo En respuesta a un trabajo suscrito por Sergio Carbó en la revista BOHEMIA, Guiteras puntualizó las verdaderas causas del derrocamiento del Gobierno de los 100 días
Con la intención de viajar a México, donde esperaba organizar una expedición armada para desembarcar en el oriente cubano y empezar la insurrección popular contra el régimen Caffery-Batista-Mendieta, Guiteras preparó su salida por El Morrillo, en Matanzas. Dos traidores lo delataron a las autoridades. En desigual combate, cayeron heroicamente el líder de la Joven Cuba y el combatiente internacionalista venezolano Carlos Aponte.


Al desaparecer Guiteras, la Joven Cuba se despedazó, hasta su extinción, en disensiones estériles. Las organizaciones que tomaron su nombre, o el del Héroe de El Morrillo, en los años 40, nada tenían que ver con el ideario revolucionario antimperialista del líder de la tendencia más radical del Gobierno de los 100 días.

A pesar de los intentos de la reacción por manchar su nombre, Guiteras devino paradigma de revolucionarios. En el Manifiesto del Moncada se le cita como una de las fuentes ideológicas de la Generación del Centenario. Tanto en La historia me absolverá, como en el Manifiesto número uno del Movimiento 26 de Julio, se refleja ostensiblemente su influencia. Che buscó información sobre su ideario desde los días de la Sierra Maestra y luego, ya la Revolución en el poder, le dedicó trascendentales intervenciones.

Guiteras_Delia Guiteras y su compañera de vida y de luchas, Delia Echevarría, una de las tantas féminas que militaban en Joven Cuba
No es de extrañar que en fecha tan temprana como 1959, al hacer el resumen del acto por el 1ro. de Mayo en La Habana, el entonces comandante Raúl Castro proclamara: “Esta de ahora es la Cuba Libre que soñara Martí, es la Cuba progresista que agitara en la década de los ’20 Julio Antonio Mella; es la Joven Cuba, extinguida al florecer, que soñó Antonio Guiteras. Es la nueva Cuba de Fidel”.

Fuentes consultadas:
El libro Guiteras, de José A. Tabares del Real, las compilaciones Guiteras 100 años, a cargo de Ana Cairo, y Antonio Guiteras, su pensamiento revolucionario, de Olga Cabrera. Textos periodísticos de los diarios Revolución (2 de mayo de 1959) y Hoy (3 de mayo de 1959)

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