La presencia internacionalista y de la mujer en la Guerra del 95

¿Qué aprenderé?

En este tema podrás apreciar que también en la Guerra de 1895 participaron numerosos combatientes internacionalistas junto a los patriotas cubanos. El nuevo llamado de la Patria en 1895 no tendría que esperar por nuestras mujeres, algunas como Rosa Castellanos, La Bayamesa, de importante participación en la Guerra de los Diez Años.

¿Qué debo saber?

Por estudios anteriores ya conoces que la justa lucha del pueblo cubano por la independencia contó con la presencia solidaria de combatientes de otras nacionalidades desde el inicio de la Guerra de los Diez Años. Has estudiado ejemplos de combatientes internacionalistas que derrocharon heroísmo, desinterés y valor sin límites, junto a los combatientes cubanos en esa Guerra, y como verás, esta hermandad entre los hombres que defienden ideas justas, se mantuvo en las etapas de lucha posteriores de nuestro pueblo.

¿Para qué me sirve?

Para valorar la participación durante nuestras luchas de hombres y mujeres, nacidos en otras tierras, como antecedente y estímulo de la actitud solidaria que caracteriza a los cubanos en el acompañamiento a las que han tenido lugar en otras partes del mundo.

Tema

Carlos-Roloff-fotoTambién en la Guerra de 1895 participaron numerosos combatientes internacionalistas junto a los patriotas cubanos. En primer lugar algunos veteranos de la Guerra de los Diez Años, entre los que se destacan el dominicano Máximo Gómez, General en Jefe del Ejército Libertador y el general Carlos Roloff, de origen polaco. Fueron ellos ejemplos cimeros de hombres que, sin cansarse de los sacrificios de diez años de lucha, se dispusieron a combatir por esta tierra, que consideraron suya, en esta nueva etapa.

Junto a ellos, nuevos combatientes de otros países, entre los que se destacan los generales Juan Ríus Rivera, puertorriqueño; José Miró Argenter, nacido en la región española de Cataluña, y el coronel José Rogelio Castillo, colombiano.
Es muy larga la relación de combatientes internacionalistas de las más diversas nacionalidades, que dieron su vida por la libertad de nuestra Patria, entre ellos los comandantes del Ejército Libertador Juan Ramírez Olivera, de México; Ramón Marín Castillo, de Puerto Rico; Manuel Marcoleta, de Chile; W. Dana Osgood, norteamericano y J. Chapleaux, canadiense, y numerosos soldados entre los que predominanaron chinos, polacos, franceses y muchos revolucionarios españoles, principalmente canarios, que se sumaron a la causa del pueblo cubano.
Como ves, desde el comienzo mismo de la lucha por nuestra independencia, a nuestro lado han estado los representantes de los hombres más revolucionarios, desinteresados, valientes y solidarios de todo el mundo y en cada etapa de lucha han tenido continuadores, por eso el internacionalismo se convirtió paso a paso en una de nuestras más queridas tradiciones.

Ejemplos de la participación de la mujer cubana en la guerra
También, desde el inicio mismo de nuestras luchas por la independencia, como conoces, se contó con la participación abnegada, firme y valiente de la mujer cubana.
El nuevo llamado de la Patria en 1895 no tendría que esperar por nuestras mujeres, algunas como Rosa Castellanos, La Bayamesa, de importante participación en la Guerra de los Diez Años, continuaría su heroica labor, ahora como capitana de Sanidad Militar del Ejército Libertador, establecida en las Lomas de Najasa, al frente de un hospital de sangre, donde además aprovechaba sus conocimientos sobre plantas y yerbas medicinales para curar enfermos, y cambiaba sus cocimientos por el machete redentor, para entrar en combate cuando las circunstancias lo requerían.
Muchos otros servicios distinguidos prestaron las mujeres a la lucha del 95, a lo largo de toda la Isla.
Entre los ejemplos más representativos puede mencionarse a Mercedes Sirvén, farmacéutica recién graduada al comenzar la guerra, que se convirtió inmediatamente en la capitana de Sanidad del Rancho Palmarito del Sur, en Tunas, y que exponía continuamente su vida al salir a curar heridos en el propio campo de batalla. En 1897 fue ascendida por esos méritos a comandante.
En ese mismo territorio, María Machado, hija de un general español, se valió de esa condición para obtener información sobre la guarnición española, el número de soldados y cañones de que disponían, la disposición de los fortines y otros valiosos datos que, informados a los mambises, contribuyeron decisivamente al éxito en la toma de Las Tunas por las tropas del general Calixto García.
María Hidalgo Santana se incorporó al Ejército Libertador en diciembre de 1895, al entrar las tropas invasoras en la provincia de Matanzas. Participó valientemente en las acciones del Pan de Matanzas, Ojito, Purgatorio, Vellocino y en otras muchas, hasta caer combatiendo en los campos de Cuba.
adelascuyUn destacado caso de mujer combatiente fue Adela Azcuy Labrador, pinareña, que colaboró, aún antes de iniciarse la guerra, en las tareas conspirativas. Se incorporó al Ejército Libertador en 1896 y terminó la contienda con grados de capitana. Participó en unos 50 combates y salvó numerosas vidas dedicada con esmero a curar heridos y enfermos.
También en Pinar del Río nació Isabel Rubio Díaz, que convirtió su casa en el centro conspirativo más importante de la provincia desde 1882 y que vinculó a toda su familia, incluida ella misma, al apoyo del estallido revolucionario en 1895. En 1896, cuando las tropas invasoras al mando del General Antonio Maceo entraron en Pinar del Río, este decidió visitar la casa de la heroica anciana que durante muchos años había conspirado, y que gozaba de un amplio prestigio revolucionario, pues era conocida por todas sus actividades patrióticas. Allí la nombró Capitana de Sanidad, y en esos momentos, a pesar de su edad y ante el asombro y oposición de familiares y amigos, Isabel decidió irse a la manigua, y así lo hizo, incorporándose a un hospital de campaña.
Fue sorprendida y herida por el enemigo, y como consecuencia de ello murió.
Su pueblo natal antes llamado Paso Real de Guane, ha pasado a la historia como “Isabel Rubio”, perpetuando así el nombre de la vueltabajera.
No solo en la manigua combatió la mujer cubana, sino que en su apoyo a la lucha redentora de nuestros patriotas, se escribieron numerosas páginas de heroísmo y sacrificio, por abnegadas mujeres que aportaron, aun desde lejos, cuanto tenían a la causa de la libertad de Cuba.
Muchas mujeres en la emigración, empleadas en las tabaquerías, de su salario dejaban solo lo indispensable para alimentar a los hijos y enviaban el resto a los fondos del PRC para ayudar a la libertad de Cuba, otras, de rica posición económica, ponían su fortuna a disposición de la Patria, como fue el caso de la villareña Marta Abreu.
De múltiples formas participó la mujer cubana en la lucha patriótica, y también en este caso, la relación se haría interminable; en cualquier zona de nuestro país aparecen ejemplos que pueden completarla y que harán valedera esta importante tradición de nuestro pueblo, que en cada etapa de su lucha ha contado con la participación decidida y firme de sus mujeres.

Tarea
1. ¿Por qué hoy, cuando cumplimos nuestro deber internacionalista, saldamos una deuda de gratitud histórica?
2. Investiga en tu zona, municipio o provincia, qué mujer se destacó por su participación en la Guerra del 95. Escribe un párrafo sobre su actuación y expresa tu criterio sobre ella.

Conclusiones

En la Guerra Necesaria, organizada bajo la conducción del Partido Revolucionario Cubano, nuevamente se manifestó el acompañamiento de combatientes de otras naciones al pueblo cubano y la valerosa y patriótica actitud de las mujeres cubanas, tanto en la contienda como combatientes o colaboradoras o desde la emigración apoyando la lucha con recursos económicos.

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