Los principales jefes de la guerra llegan a Cuba

cargag¿Qué aprenderé?
Con este tema podrás conocer acerca de los pormenores relacionados con la llegada de los principales jefes de la Guerra del 95 a Cuba. A partir de una carta escrita por Martí a su madre valorar el compromiso patriótico del Apóstol con la causa revolucionaria y la comprensión que tenía del sacrificio que estaba realizando.Tendrás la oportunidad de valorar el significado de la caída del Jefe revolucionario para la causa de su pueblo.
¿Qué debo saber?
Al comenzar 1895 culminaban los preparativos de Martí y el Partido Revolucionario Cubano para iniciar la nueva etapa de lucha. La preparación había estado basada en la comprensión de los factores que habían hecho fracazar el anterior empeño independentista y la percepción de la importancia del logro de la unidad.
¿Para qué me sirve?
Estos contenidos te ofrecen la oportunidad de caracterizar el proceso de preparación para el inicio del levantamiento y su posterior desarrollo una vez iniciada la lucha hasta la caída en combate de José Martí. También podrás valorar el patriotismo y la firme decisión de lucha que animaba a los cubanos, lo cual constituye ejemplo a imitar por los cubanos de hoy.

Desembarco por Duaba
El general Flor Crombet, veterano de la guerra del 68, preparó una expedición a la que se incorporaron los generales Antonio y José Maceo, junto a un grupo de patriotas que viajarían a Cuba para incorporarse a la guerra.
Desde Costa Rica viajaron hasta la isla Fortuna, una de las Bahamas, al norte de Cuba, donde contrataron la goleta inglesa Honor que después de pasar por Gran Inagua, otra de las islas Bahamas, los trajo a la Patria.
Desembarcaron alrededor de las cinco de la mañana del 1ro. de abril, por la playa Duaba, cerca del puerto de Baracoa, en el extremo oriental de Cuba.
Perseguidos de inmediato por los soldados colonialistas, se dispersaron en pequeños grupos. Tuvieron que defender bravamente sus vidas. En esa lucha cayeron varios patriotas, entre ellos el general Flor Crombet.
Después de 14 días de privaciones, peligros y hambre consiguieron hacer contacto con las fuerzas cubanas del general Periquito Pérez. Los Maceo, unidos a estas fuerzas, dieron un impulso importante a la naciente guerra.
Desembarco de Martí y gómez por Playitas de Cajobabo
Desde Montecristi, el propio 25 de marzo de 1895, día en que se firmó el Manifiesto, José Martí escribió a su querida madre, Leonor Pérez, una carta de despedida antes de salir a pelear por la libertad de Cuba:

Jose-Marti

Montecristi, 25 de marzo, 1895
Madre mía:
Hoy, 25 de marzo, en vísperas de un largo viaje, estoy pensando en Ud. Yo sin cesar pienso en usted. Ud. se duele, en la cólera de su amor, del sacrificio de mi vida; y ¿por qué nací de usted con una vida que ama el sacrificio? Palabras no puedo. El deber de un hombre está allí donde es más útil. Pero conmigo va siempre, en mi creciente y necesaria agonía, el recuerdo de mi madre.
Abrace a mis hermanas y a sus compañeros. ¡Ojalá pueda algún día verlos a todos a mi alrededor, contentos de mí! Y entonces sí que cuidaré yo de usted, con mimo y con orgullo. Ahora, bendígame, y crea que jamás saldrá de mi corazón obra sin piedad y sin limpieza. La bendición.
Su
J. Martí
Tengo razón para ir más contento y seguro de lo que Ud. pudiera imaginarse.
No son inútiles la verdad y la ternura. No padezca.

Martí y Gómez desde República Dominicana lograron embarcar hacia Gran Inagua, con el fin de acercarse a Cuba. Con sospechas de haber sido denunciados a las autoridades inglesas de esa isla, tuvieron que salir rápidamente en un barco alemán cuyo capitán los escondió en su nave.
En la noche del 11 de abril, con el mar encrespado y bajo copiosa lluvia, Gómez y Martí, junto a otros cuatro patriotas, abandonaron el barco y bajaron a un pequeño bote. Muy difícil y peligroso les resultó el trayecto hasta la costa cubana.
Máximo Gómez tomó el timón y los demás, los remos. Como remaban mal, el bote avanzaba muy lentamente. Los seis valientes luchaban desesperadamente por llegar a tierra. El oleaje se hizo más fuerte y una gran ola arrancó el timón de manos del General Gómez. Entonces usó un remo para ayudar a la embarcación.
Con tanta oscuridad y tanta lluvia, no podían divisar tierra y remaban sin dirección fija. De pronto, distinguieron dos fogatas: allí estaba la costa; y en esa dirección se movieron, sin saber si había enemigos o amigos.
A poco cesó la lluvia, se aplacó la agitación del mar, y la noche se aclaró al asomar la luna.
Ya la costa se dibujaba con firmeza. El bote avanzaba más rápido y directo. Al fin, tocaron tierra en Playita de Cajobabo, lugar cerca del cual se elevaban, de manera brusca, peñas cortadas a canto. Descansaron unos minutos y distribuyeron entre todos el armamento y las municiones que traían en el bote, para comenzar la marcha hacia el interior de la Isla.
La llegada a tierras cubanas de Martí, Gómez y Maceo, que eran los principales jefes, fue muy importante para el desarrollo de la guerra. Martí y Gómez después de encontrarse con algunas fuerzas mambisas, decidieron avanzar para entrevistarse con los distintos jefes en armas. El 15 de abril, ya en los campos de Cuba, el General en Jefe Máximo Gómez, otorgó el grado de Mayor General a José Martí.
Unos días después acamparon en La Mejorana, lugar donde los tres jefes de la revolución: Martí, Gómez y Maceo, celebraron una entrevista.
En esta reunión se tomaron importantes acuerdos sobre la organización de la guerra, la preparación de la invasión a occidente y con respecto a la organización del gobierno de la revolución.
Recorrido hasta Dos Ríos
Después de esta reunión, Gómez y Martí se dirigieron hacia la zona donde operaban las tropas del general Bartolomé Masó. En su avance, llegaron a la zona de Dos Ríos, llamada así por ser el lugar donde el río Contramaestre se une con el Cauto, y allí acamparon, para esperar a las tropas de Masó. El 18 de mayo llegó Masó con su tropa. Martí, que escribía una carta a su amigo Manuel Mercado, la dejó sin concluir, para atender al ilustre recién llegado. Martí y Masó conversaron mucho. El general Gómez no estaba en el campamento, pues había salido el día anterior a una operación militar.
Al otro día regresó Gómez. Todas las fuerzas formaron, y Gómez pasó revista. Los patriotas allí agrupados vitorearon a los tres jefes. Los tres hablaron a la tropa. Este fue el último discurso de Martí, que con su palabra llena de ardor patriótico y espíritu guerrero, hizo vibrar la conciencia de los cubanos allí reunidos, que lo aclamaron calurosamente.
José Martí Muerte íMUERTE DE MARTÍ EN DOS RÍOS, 19 DE MAYO DE 1895
Horas más tarde se escucharon algunos disparos en la lejanía. Después llegó la noticia de que una columna española con más de 800 hombres se acercaba al lugar.
Al conocer la presencia enemiga, Gómez organizó la defensa y se dirigió al encuentro con las fuerzas españolas.
Martí montó en su caballo, revólver en mano, y salió también al encuentro con el enemigo. De pronto, unos balazos lo alcanzaron. Su cuerpo se desplomó. Había caído el jefe de la revolución, su máximo organizador, su faro y guía.
La caída en combate de José Martí, el 19 de mayo de 1895, en Dos
Ríos, fue una gran pérdida para la revolución.
En su Diario de Campaña, Máximo Gómez escribió sobre este triste
suceso:
Esta pérdida sensible del amigo, del compañero y del patriota (...) abrumó mi espíritu...
¡Qué guerra esta! Pensaba yo por la noche; que al lado de un instante de ligero placer, aparece otro de amarguísimo dolor. ¡Ya nos falta el mejor de los compañeros y el alma podemos decir del levantamiento!
Con la muerte de nuestro Héroe Nacional, José Martí, la revolución perdió a un hombre de extraordinario valor, que había logrado la unidad de todos los patriotas cubanos, como primer paso en la organización de la guerra contra el colonialismo español en nuestra Patria.

Tarea
1. Localiza en un mapa los lugares por donde desembarcaron Gómez,
Martí y Maceo.
2. Lee en este epígrafe lo que dice Máximo Gómez sobre la muerte de
Martí. Comenta sus palabras.

Conclusiones

Con los alzamientos del 24 de febreo se dió inicio a la Guerra del 95 preparada bajo la orientación del Partido Revolucionario Cubano. La orden de alzamiento fijaba el carácter simultáneo que estos debían tener y nuevamente la región oriental (donde fueron en mayor número) demostró estar mejor preparada. La llegada de los grandes jefes impulsó la incorporación de combatientes. Apenas iniciada la lucha se produce la pérdida del revolucionario bajo cuya orientación se había gestado: José Martí. A pesar del duro golpe lña revolución continió indetenible.

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